Aunque el conjunto porteño cerró la serie sin derrotas, cada uno de los encuentros fue sumamente parejo. En condición de local ganó 98-95 y 83-81, mientras que como visitante selló la clasificación con un ajustado 101-97. La igualdad en el juego reflejó la competitividad del torneo, con un duodécimo clasificado que puso en aprietos al quinto de la fase regular.

Por su parte, OTC, que terminó en la cuarta posición, contará con una extensa pausa antes del inicio de la serie. Su último compromiso oficial fue el 20 de abril, y recién volverá a la acción el sábado 9, cuando comience la llave al mejor de cinco partidos, con ventaja deportiva para el conjunto misionero.

Este escenario abre dos interpretaciones posibles: por un lado, el equipo tendrá tiempo para recuperar energías y ajustar detalles físicos y tácticos, mientras que su rival llegará con mayor desgaste. Por el otro, Boca arriba con ritmo de competencia tras la reclasificación, un factor que en este tipo de instancias suele marcar diferencias.